Vestidos para matar

No hay nada tan característico del ciclismo como su vestuario, sobre todo el de ruta. Ceñido, colorido, calzado que no sirve para caminar, calcetines a la altura del nacimiento del músculo Gastrocnemio o gemelo, dicho en castellano 12cm arriba del tobillo, o como lo reglamenta la UCI: “No deben sobrepasar la mitad de la altura entre el tobillo y la rodilla”.

El vestuario ciclista responde a razones prácticas, y su diseño tiene larga historia, casi desde los orígenes de las grandes competencias ciclistas en los albores del siglo XX. El calzón es corto para que no tropiece con los pedales o se enganche en la cadena, y ajustado que además de ser aerodinámico no estorba y no roza al pedalear o pararse en los pedales, tiene una badana en la entrepierna que originalmente era de chamois o gamuzilla para brindar comodidad y prevenir abrasiones con el sillín (es una variante del pantalón para montar), la pieza acojinada sintética de la actualidad se sigue llamando chamois.

Vestuario de los ciclistas del Tour de Francia en los albores de los 1930

Vestuario de los ciclistas del Tour de Francia en los albores de los 1930, ya se ve claramente el diseño que se conserva hasta nuestros días.

El maillot o jersey también es ajustado, tiene carteras en la espalda para que no interfieran con el pedaleo, se ciñe al cuello. El cuello del maillot ha evolucionado al estilo de la jamaiquina, no queremos nada revoloteando que nos incomode. Los originales eran de lana de merino, el mejor material aún hoy en día, difícil de conseguir y muy caro. Así que nos hemos de conformar con las fibras sintéticas de vanguardia, multiperforadas para ofrecer ventilación —inferiores por cierto al tejido de punto de lana—, algunas con protección UV.

Las zapatillas, como es correcto llamarlas, tienen una suela rígida y suelen llevar una placa que las une al pedal. Las más modernas se hacen con fibras transpirables y la suela tiene perforaciones, que sirven tanto para ventilar como para desaguar cuando llueve.

El ciclismo de montaña ha tenido su propia evolución en el vestuario, sobre todo en los shorts especializados, que algunos llaman baggies, también el casco y los zapatos son especializados, de forma muy atinada. Aunque muchos corredores de Cross Country se visten como ciclistas de ruta salvo en el calzado que es especial para MTB.

EL Down Hill demanda vestuario apropiado, con protecciones casi como las del motociclista. El Triatleta usa vestuario especial, fácil de cambiar, con un tri suit que sirve tanto para nadar, la bici y para correr, con un chamois más pequeño, de rápido secado.

Colores y compromisos

Es usual que los ciclistas amateurs adquieran uniformes de los equipos profesionales, por gusto y rara vez por apego al equipo que representan o las marcas que los adornan, pocas veces por admiración a un corredor particular.

Lo malo de adquirir un uniforme completo, o por lo menos el maillot de un equipo, es que no sabemos si luego suscribiremos lo que esos colores representen cuando aparezca el siguiente escándalo de dopaje o el que sea. Es el caso de los uniformes de US Postal, Festina, Astana y lindezas por el estilo.

En lo personal detesto toda clase de vestuario que ostente una marca, la que sea. Los suéteres de futbol son el mejor ejemplo y el más denigrante, una cosa es que seas aficionado del equipo y la otra que pagues por ser una cartelera ambulante, al menos a los futbolistas y a los equipos les pagan por anunciar cerveza corriente y comida chatarra, mientras que el aficionado paga mucho por la prenda. en el ciclismo es lo mismo: ¿qué carajos hace uno anunciando gratis una marca europea de lo que sea y encima pagar una fortuna por ello?

El pelotón detenido durante el Tour de 1998 en protesta por la detención de ciclistas durante el Affaire Festina

El pelotón detenido durante el Tour de 1998 en protesta por la detención de ciclistas durante el Affaire Festina

Llevar un maillot o un calzón con la marca Campagnolo cuando tu bici tiene un grupo Shimano Sora es absurdo, portar la marca de Cannondale o Specialized —este último caso los identifico como yuppies o wannabe—, tengas o no una bicicleta de la marca también es absurdo, más cuando la marca de la bicicleta corresponde a la que ostentas en tu ropa: ¿Te hicieron un descuento en la bici por llevar un anuncio cuando ruedas con ella? ¿Te regalaron la ropa cuando adquiriste la bici?, claro que no, pagaste carísimo por ella y encima les haces publicidad por esnobismo.

La marca Giro, después de la abrupta y sonada caída de su personalidad estelar, Lance Armstrong, decidieron algo radical, abandonando la fabricación y venta de vestuario ciclista deportivo para deslindarse completamente de la imagen del excampeón en desgracia y todo lo que tiene que ver con Lycra o Spandex. Con ello trajeron diseños de ropa muy interesantes e innovadores que se ajustan sobre todo al ciclista urbano, en el gabacho. Dos o tres prendas son adecuadas para el ciclista y lo demás…

Colores y ridículo

Aunque está reglamentado, los amateurs y aficionados no se apegan a ciertas reglas: no se deben utilizar los maillots de campeón mundial o de campeón nacional si no se ostenta el título, aunque durante muchos años fue posible conseguir en tiendas como la Benotto el maillot con las bandas de los colores olímpicos que corresponden al campeón mundial y muchos accesorios las tienen como adorno.

También es ridículo salir a rodar con el jersey amarillo, rosa o rojo de campeón del Tour de Francia, el Giro o la Vuelta respectivamente. A ver, primero hay que ganárselo, lo mismo aplica para los maillots de campeones  de diferentes categorías. Hace pocos años los organizadores de una carrera en el ascenso del Ajusco decidieron que el jersey que se entregó a los participantes fuera una réplica del maillot de puntos del campeón de montaña del Tour de Francia, el Polka Dot o maillot à pois rouges. La mayoría de los corredores jamás, ni en sueños tendrán la altura de Nairo Quintana, Thomas Voeckler, Richard Virenque —hablando de Festina— y muchos otros, para merecer portar esa prenda, una total falta de respeto y paradójicamente, los campeones en la carrera en cuestión, llevaban sus propios uniformes.

Nairo Quintana portando el bien merecido maillot de puntos en el Tour de Francia de 2013, y de paso el puro también.

Nairo Quintana portando el bien merecido maillot de puntos en el Tour de Francia de 2013, y de paso el puro también.

Colores fluorescentes

Verde, amarillo. Sólo puedo decir una cosa: ciclismo urbano, visibilidad ante todo. Lo que es innecesario es el uso de los chalequitos esos de color flourescente con reflejantes, son propios para trabajadores de la construcción o aquellos que hacen labores en la vía pública, se trata de equipo de seguridad, a ciclista no le aportan nada más que resistencia aerodinámica.

Freds

Los norteamericanos llaman así, de manera peyorativa al ciclista novato o al no avezado en asuntos ciclistas. En nuestro país deberían tener un nombre. Los ves rodando en los eventos dominicales, con bufanda, doble chaqueta, embozados como si estuviéramos en el frío de Siberia —que si es por el smog, esta práctica no impide que respiremos los gases contaminantes—, vamos, en Ciudad de México no hace tanto frío ¿y no hablábamos antes de que la ropa ciclista busca la transpiración y la ventilación para tener confort? Ellas con leggins, generalmente transparentes. Mucho Nike. No falta el peor de los casos, el individuo que rueda con casco aerodinámico, incómodo, sin ventilación, con esa punta que sobresale ridículamente a cada lado cada vez que el Fred mueve su cabeza y que es apto para pruebas con bicis especiales en circuitos cerrados en carreras en solitario llamadas “de verdad”, las de contrarreloj.

Los Pumas

Es frecuente ver ciclistas que usan uniformes basados en los colores de la Universidad Nacional Autónoma de México rodando los fines de semana en el estupendo campus de Ciudad Universitaria, se entiende. Lo llamativo es que en las dos ocasiones que pregunté a los portadores de dichos uniformes sobre ello, ambos me respondieron que eran fanáticos de los Pumas, el equipo de futbol auspiciado por la institución. Nada que ver con el ciclismo o el orgullo de ser universitario, egresado, académico o representativo del equipo ciclista de la UNAM. Sólo futbol.

Patriotismo

Frecuentemente veo ciclistas con el uniforme completo o al menos el maillot con los colores de México, no sé si son uniformes oficiales, réplicas o diseños inspirados en los colores nacionales. Los representativos oficiales en los eventos deportivos internacionales tendrían el derecho a usar el uniforme en cuestión, durante las competencias.

No sería mala idea emparejarse un día con uno o varios de esos ciclistas que usan el uniforme de México para preguntarles de qué están tan orgullosos: ¿Del narco?, ¿de los políticos corruptos?, ¿la corrupción generalizada?, ¿de los cientos de miles de mexicanos están en el hambre?, ¿de la aberrante dizque música regional mexicana que promueve Televisa?, ¿de Televisa?, ¿de la ignorancia que campea en el país?, ¿de la mediocre selección nacional de futbol hasta que la realidad nos alcance de nuevo en el próximo mundial? Mejor vestir de negro.

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